El argentino abandonó en el Gran Premio de Gran Bretaña después no poder arrancar desde boxes por problemas en el auto: falló la caja de cambios, como ya le había ocurrido en Barcelona.
Silverstone pasó a ser un escenario maldito para el piloto argentino, un panorama completamente opuesto si el tiempo retrocede justo hace un año, cuando el pilarense ensayaba en las pruebas libres de este tradicional circuito para Williams y encarnaba una ilusión a pleno por lo que estaba por venir.
“Hay algo que está roto, ¿qué carajo? Dios mío, es lo mismo que en Barcelona, es lo mismo”, fue el mensaje de Colapinto a su equipo en la radio, lleno de angustia.

“No sé qué pasó, la verdad que no tengo ni idea. No podía salir del box… ahí están investigando. Queda trabajar y enfocarse para lo que viene”, comentó. Y agregó: “La vueltas en la grilla y con la lluvia y las cintas iban bien, estaba contento con el balance del auto. Pero después no pude ni largar y estaba triste y un poco frustrado por la forma en que terminó el fin de semana. Había empezado bien; con respecto a Pierre (Gasly) habíamos dado un paso adelante, estaba más rápido que él. Me hubiera encantando estar en la carrera, esta situación es lo que ningún piloto quiere”.
“Van a venir pistas que me gustan, que disfruto manejar y espero tener un mejor final”, se extendió, con respecto a los dos próximos objetivos: las carreras en Bélgica (domingo 27 de julio) y Hungría (domingo 3 de agosto).
