La tradicional Carrera de los Millones del Turismo Carretera volvió a demostrar que nuestra es la capital nacional del automovilismo. Miles de aficionados colmaron el «Autódromo Ciudad de Rafaela» y vivieron un fin de semana cargado de emoción, velocidad y pasión por los fierros.
La fiesta fue total. En cada sector del circuito se pudo observar la convivencia de hinchas de todas las marcas, compartiendo mates, asados, anécdotas y la misma pasión por el Turismo Carretera. Los seguidores de Chevrolet celebraron junto a los de Ford, Dodge y Torino, en una muestra de camaradería que fue uno de los grandes atractivos del evento.
El acompañamiento de las autoridades provinciales, como la presencia del Sr. Gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro y como la gestión de club Atlético de Rafaela, encabezada por su presidente, Francisco Paravano, permitió que la competencia se desarrollara en un marco espectacular, con una importante convocatoria de público que llegó desde distintos puntos del país para disfrutar de una de las carreras más emblemáticas del calendario.

Además, la presencia de las nuevas marcas que forman parte de la categoría, como Toyota, BMW y Mercedes-Benz, aportó un atractivo adicional a una jornada que quedará en el recuerdo de todos los amantes del automovilismo porque Rafaela volvió a recuperar su fecha en el calendario de la «Máxima».
El color de la carrera la volvió a poner la gente. Desde muy temprano, miles de fanáticos llegaron al autódromo con banderas, reposeras, camisetas y toda la pasión por el Turismo Carretera. Familias enteras, grupos de amigos y seguidores de todas las marcas le dieron un marco espectacular a una jornada inolvidable, demostrando una vez más que Rafaela vive el automovilismo como pocas ciudades en el país.
Como ocurre en cada edición, el gran protagonista fuera de la pista fue el público. Las tribunas, el sector de boxes y los alrededores del circuito lucieron colmados de aficionados que aportaron color, pasión y un clima de verdadera fiesta popular, acompañando cada salida a pista y alentando a sus pilotos favoritos.
Pero la actividad no se limitó a la pista. Los asistentes también disfrutaron de espectáculos musicales en el sector de boxes que aportaron color y entrenamientos para los presentes. Además, las promociones publicitarias, exhibiciones y propuestas recreativas acercaron aún más los fanáticos a los boxes que en todo momento pudieron ver y sacarse fotos con sus pilotos favoritos.
Rafaela volvió a demostrar por qué es considerada el «Templo de la Velocidad»: una ciudad y toda una zona bien «tuerca» que respira automovilismo y que una vez más fue escenario de una verdadera fiesta popular, donde ganaron la pasión y el amor por los fierros.
FUENTE INFORMATIVA: DIARIO CASTELLANOS
