Una verdadera fiesta se vivió en el autódromo Ciudad de Viedma, donde el clima acompañó a una multitud que se acercó al trazado de la capital rionegrina y que quedó en manos del mendocino Julián Santero.
La jornada comenzó accidentada, y con interrupciones en un inicio donde la multitudinaria cantidad de pilotos, aceleraron y mostraron una actitud agresiva. En la primera vuelta Benvenutti y Dianda ya conocieron el despiste. Y en las primeras ocho vueltas hubo tres pace car.

Promediando la carrera, se encendieron las alarmas, es que el Toyota de Thomas Ricciardi tuvo un principio de incendio, pero hubo un rápido accionar de los bomberos.
En la vuelta 18, se dio un cambio en el podio, es que con una gran maniobra, Mauricio Lambiris (Ford Mustang del Martínez Competición) se adelantó ante Elio Craparo (Mustang del Moriatis) que venía haciendo una carrera impresionante.

