Gastón Paz giró en Córdoba sobre un Citroën de la estructura de Juan Cruz Aimar. El riojano se adaptó rápidamente, quedando muy conforme y trabaja para debutar en la especialidad.
En el Oscar Cabalén de Córdoba, Gastón Paz se puso al mando de una unidad del Aimar Motorsport para una jornada de ensayos que dejó sensaciones más que positivas tanto para el piloto como para el equipo.
La adaptación.
Con su experiencia, Paz tuvo una rápida adaptación al comportamiento del Citroën en su primer contacto.
“Es un auto de tracción delantera, que tiene tendencias similares a lo que manejo habitualmente en los tránsitos lentos. Eso me dio la base para que, ya en la segunda etapa estuviéramos en los tiempos”, explicó Paz.
A pesar de la potencia y la carga aerodinámica, destacó que el proceso lo disfrutó mucho: “Pensé que un auto de estas prestaciones me iba a superar, pero fue todo lo contrario”.
La ingeniería del Turismo Carretera 2000
“Lo que más me impactó fue la capacidad de frenado y la velocidad de curva. El trabajo con el ingeniero Fernando Bula y el intercambio de información me permitió, sin poner neumáticos nuevos ni tocar la puesta a punto base, quedar muy cerca de los tiempos del circuito”, dijo el riojano.
El Objetivo
“Quiero debutar lo antes posible y para eso estoy trabajando con mis sponsors y con el equipo”, cerró diciendo Paz.
